Dos antiguos molinos de río decorados con modernidad y situados en un enclave excepcional. Dos viviendas singulares en un paraje único, una forma cómoda e independiente de hacer turismo o simplemente descansar: con el sosiego del campo pero muy cerca de las playas, con el aislamiento necesario y la tranquilidad de un pequeño núcleo rural. Estratégicamente situados para conocer las Rías Altas gallegas.
Se alquilan completos, con cocina, chimenea, TV, barbacoa y terraza propios.