El Sótano de las Golondrinas es un abismo natural localizado en el estado mexicano de San Luis Potosí. En particular, es una cueva de origen kárstico, formada por la erosión del agua en una falla impermeable de una planicie de piedra caliza, y que tiene la característica de tener una abertura exterior notoriamente más estrecha que el fondo, dándole una forma general cónica. La profundidad de dicho abismo es de unos 376 metros. La abertura superior se encuentra a nivel del suelo y tiene un diámetro cercano a los 60 metros, mientras que el fondo tiene una apertura máxima de unos 300 metros por 60 en su parte más angosta.
Este sitio también tiene la peculiaridad de ser un refugio natural de aves, y que contrariamente a lo que su nombre implica, no son golondrinas. Esta aparente contradicción se debe a que las especies que pueden ser encontradas en el Sótano de las Golondrinas, son en realidad vencejos (Apus apus), que suelen ser confundidos con las verdaderas golondrinas. En la cueva es también posible encontrar una especie de loros (Aratinga holochlora), localmente llamadas Cotorras de cueva.
A 20 kilómetros al sur del centro del Distrito Federal se encuentra Xochimilco, el lugar en el que se encuentra la Islas de las Muñecas y donde vivió hasta el 2001 Julián Santana Barrera, el señor de las muñecas. Hoy la chinampa de Don Julián ha sido convertida en lugar eco-turístico… Un lugar plagado de muñecas atadas con alambres a los árboles, colgadas en cualquier rincón. Podría decirse que el espíritu de las muñecas penetran cada rincón de la isla. Quizá un lugar terrorífico, pues cuentan los lugareños que Don Julián no ha muerto, sino que se lo han llevado las sirenas.