Mas conocido como el peruano de malasaña y, en mi caso particular, el único lugar donde dejo de ser vegetariana por un momento para pimplarme un ceviche, que no solo está delicioso sino que es -por si no lo saben- el mejor remedio contra la resaca. Los fi
Los mejores años de mi adolescencia transcurrieron por el camino que hay entre Pepe y el Nasti (entonces Maravillas). Tienen buen café, te dan panchitos con la cerveza y ahora hasta tienen wifi. En una de sus mesas me enamoré por primera vez.
Plaza
Un bar histórico pegado a la plaza de las comendadoras donde la música está muy alta, ponen videos diferentes de lo que suena y, digan lo que digan algunos, no se puede bailar. Mi ruta habitual en un jueves tranquilo empieza en la taberna del norte y acab
Mi taberna favorita del barrio. Es pequeña, íntima pero animada, tienen pocas mesas, todo tipo de vinos y unas camareras encantadoras. Sirven chatos como dios manda y el tiempo desaparece cuando estas allí. Un must.
San Eugenio, 9
Lo cambiaron de sitio hace más de un año y me gusta menos que el anterior pero sigue siendo el lugar perfecto para arrejuntarse y cenar antes de salir. Mi plato favorito son los huevos rotos. Y, si está cerrado, siempre se puede ir al Maño un poco más aba