Los mejores años de mi adolescencia transcurrieron por el camino que hay entre Pepe y el Nasti (entonces Maravillas). Tienen buen café, te dan panchitos con la cerveza y ahora hasta tienen wifi. En una de sus mesas me enamoré por primera vez.
Plaza
Un bar histórico pegado a la plaza de las comendadoras donde la música está muy alta, ponen videos diferentes de lo que suena y, digan lo que digan algunos, no se puede bailar. Mi ruta habitual en un jueves tranquilo empieza en la taberna del norte y acab