El arquitecto que la reformó quiso respetar y dejar a la vista su antigua estructura, y con las técnicas más modernas consiguió una casa tradicional sin menosprecio a las comodidades contemporáneas. La Nava muestra su encanto, ribereño del Múrtigas, con su bosque de galería y su magnífica gastronomía, para reponer las fuerzas empleadas en su admiración.