En 1939 tras la derrota del ejército republicano huye de España rumbo a Francia. Estuvo primero en un campo de refugiados españoles, hasta que la un grupo de intelectuales franceses hizo que el gobierno francés les trasladara a un hotel de Colliure. Poco después se produce la muerte del poeta y la de su madre tres días después. En su bolsillo se encuentra un último verso: "Estos días azules y este sol de la infancia".