Las murallas fueron construidas en época romana hacia finales del S. III. Aunque muy bien conservadas, sobre la traza romana han sufrido añadidos y refuerzos a lo largo de su historia. El trazado que describen las murallas es casi trapezoidal.
A comienzos de la edad moderna, la ciudad rebasaba los muros de las murallas, apareciendo los primeros arrabales.